Mercosur: la afrenta de la Triple Alianza contra el proceso bolivariano

Acompañada por su homólogo boliviano, David Choquehuanca, la canciller venezolana viajó allí para denunciar la ilegalidad de la reunión convocada por Argentina y recordó que la Presidencia del Mercosur sigue estando asegurada por su país. De hecho, Argentina debe presidir esta institución sólo a partir del 1 de enero.

Tras la declaración de la Triple Alianza a favor de la "suspensión" de Venezuela de este organismo, el país recurrió a una resolución de conflictos (el "Protocolo de Olivos") y recibió el apoyo del gobierno de Uruguay de Tabaré Vázquez. Después de su visita a Argentina, Delcy Rodríguez viaja a Montevideo el jueves 15 de diciembre para continuar las negociaciones.

El "sello imperial" de la Triple Alianza

Durante la rotación de la Presidencia sobre el Mercosur que tuvo lugar el 1 de agosto, los gobiernos de Temer, Macri y Cartes no expresaron ningún reconocimiento de la transferencia de funciones de Uruguay a Venezuela y se negaron a participar en la tradicional Cumbre de presidentes del Mercosur. La razón que se dio fue una supuesta falta de respeto de las libertades democráticas por parte del gobierno de Nicolás Maduro.

En este sentido, cabe recordar que en su informe publicado a finales de julio de 2015, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas había aprobado la gestión del Ejecutivo venezolano, y celebrado la aplicación del "Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos" (Pidcp). Además, a diferencia de Brasil, Uruguay y Argentina, actualmente Venezuela es el único país que ha firmado el "compromiso del Protocolo de Montevideo con la democracia en el Mercosur" (Protocolo de Ushuaia II). En cuanto a Paraguay, votó explícitamente en contra de su ratificación en octubre de 2012.

Los representantes de la Triple Alianza han expresado repetidamente su apoyo a la derecha venezolana y han puesto en tela de juicio la toma de funciones del Mercosur por Venezuela, calificándola de "régimen autoritario". En realidad, lo que la Triple Alianza esperaba era la repetición en Venezuela del esquema de golpe suave que tuvo éxito en Brasil.

Sin argumentos válidos para la exclusión del país de Simón Bolívar, la Triple Alianza se oculta detrás de una salva de acusaciones cuya expresión legal es muy dudosa o inexistente. Después de haber invocado inicialmente el pretexto de respeto de los derechos humanos, el pasado 2 de diciembre la Triple Alianza notificó a Venezuela su "suspensión por incumplimiento de las obligaciones" en el Protocolo de Adhesión de 2012.

Sin embargo, la acusación de no haber integrado suficientemente las normas del Mercosur no tiene sentido, ya que en el espacio de cuatro años el país bolivariano adoptó 1 mil 479 normas de un total de 1 mil 563. En otras palabras, Venezuela ha integrado un promedio de 295 normas por año, mientras que Paraguay, Uruguay, Brasil y Argentina sólo han adoptado un promedio de 36 a 44 normas anuales.

Brasil, Paraguay, Argentina: ¿gobiernos democráticos?

Pero además el problema está en la falta de autoridad moral de los gobiernos de la Triple Alianza. Recuérdese que antes de llegar al gobierno, Mauricio Macri prometió el "cambio". Un año más tarde, sus medidas emblemáticas están lejos de provocar el entusiasmo en el pueblo argentino. El despido de 200 mil trabajadores y la revelación del escándalo de evasión de impuestos en los Panamá Papers le valió numerosas críticas.

En cuanto al emprisionamiento político de la activista por los derechos de la vivienda en Jujuy, Milagro Sala, ésto provocó una ola de solidaridad internacional que continúa creciendo. A finales de noviembre, el Grupo de Trabajo contra Detenciones Arbitrarias de la ONU llamó a su inmediata liberación al acercarse el aniversario tras su encarcelamiento hace un año.

A su vez, los actuales gobiernos de Paraguay y Brasil son el resultado de sendos golpes de Estado, y por lo tanto no son creíbles en lo que respecta a dar lecciones de democracia. En Paraguay el proceso político parlamentario que tuvo como resultado la destitución del presidente Fernando Lugo tuvo lugar después de una investigación sobre la represión de las fuerzas policiales en los enfrentamientos con los campesinos.

Sin embargo, cuatro años más tarde, las responsabilidades detrás de la masacre de Curuguaty aún no se han dilucidado a pesar de los esfuerzos por parte de asociaciones y fuerzas políticas progresistas.

Peor aún, segun la versión que ha prevalecido oficialmente, la masacre habría tenido lugar a causa de una emboscada preparada por los campesinos. Respecto a las siete ejecuciones extrajudiciales de campesinos (sobre un total de 10 campesinos asesinados), han sido consideradas como una "legítima defensa" ejercida por los policías. A cambio, 11 campesinos están siendo juzgados por la muerte de seis policías.

En Brasil, la destitución ilegal de Dilma Rousseff se produjo a raíz de un encarnizamiento mediático y judicial sin que su implicación en casos de corrupción haya sido probada. Muy rápidamente, un amplio programa de recortes presupuestarios en el ámbito de la salud y la educación se ha iniciado a través de una reforma constitucional (Propuesta de Enmienda Constitucional, PEC 55 en el original, ndlR).

Un grupo de organizaciones sociales ha denunciado este proyecto de ley muy controvertido ante la Organización de los Estados Americanos (OEA). Su objetivo es evitar toda inversión en el sector público por un período de 20 años. Ironía del destino, el principal responsable de la destitución de Dilma Rousseff, el ex Presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, fue condenado a prisión por corrupción en el caso de Petrobras.

"Venezuela es Mercosur"

Sin legitimidad, la derecha latinoamericana está a la ofensiva, apresurándose a desmantelar las conquistas de sus predecesores en el progreso social y la lucha contra la desigualdad y la pobreza. La intolerancia que muestra ante el proceso bolivariano sólo es comparable a la conciencia de la fragilidad de su propio proyecto, que está relacionada con el saqueo del porvenir de los pueblos.

De hecho, desde el triunfo de Mauricio Macri en las elecciones en la Argentina hace un año y la llegada al poder de Michel Temer a través de un golpe de Estado en Brasil, la derecha tiene como objetivo prioritario la destrucción del legado de la década de oro que puso fin a la larga noche neoliberal.

Según ha informado la canciller de Venezuela, a los ojos de Temer, Macri y mapas, el papel que juega Venezuela como miembro del Mercosur es "un obstáculo para las negociaciones de libre comercio".

También alertó sobre el proyecto detrás de ese ataque: "No es la ocurrencia de un funcionario, se trata de un plan de restauración (conservadora)". Rodríguez indicó que el ataque contra el Mercosur es sólo la primera fase de un "proceso histórico de deconstrucción de lo político por el capital", en el que la siguiente fase sería el "desmantelamiento de otras organizaciones de integración regional como el Unasur y la Celac".

En la década de 1990 y principios de 2000, la crisis del modelo neoliberal alcanzó su punto máximo con el "corralito" en Argentina. Esta receta parecía tener los días contados desde que en 2005 Lula, Kirchner y Chávez rechazaron el ALCA en Mar del Plata.

Con la adhesión al Mercosur de Venezuela en el año 2012, la dinámica del proceso bolivariano de integración parecía irreversible. Pero ahora está amenazada por la formación de la Triple Alianza conservadora. En adelante, esta unión geopolítica estratégica entre el Cono Sur y Brasil ya no se pondrá al servicio de los pueblos de Nuestra América.

Pero la historia demuestra que los giros a la derecha pueden tener efectos inesperados. ¿Estaría la Triple Alianza cavando su propia tumba? El interés de los pueblos es unirse en contra de sus opresores. Es hora de que la segunda independencia, la de la emancipación económica y social de los pueblos latinoamericanos, pueda finalmente emerger.

Este artículo fue publicado originalmente en el portal Investig'action.

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