¡Si hizo fraude electoral la derecha fascista el 6D!

Durante la precampaña electoral, antes incluso y más intensamente durante el corto tiempo que duró la campaña para las elecciones parlamentarias, el centro del ataque nacional e internacional por parte de la derecha fascista fue, sin dudas, el rector electoral, el CNE y su presidenta Tibisay Lucena y la persistente bandera del fraude electoral fue el discurso principal y casi único de estos sectores extremistas.

Si se recuerda cuando, por ejemplo, la periodista le preguntaba al golpista Julio Borges si reconocería los votos y un presumible triunfo del chavismo, nunca admitió de manera frontal, daba respuestas insólitas como "si el CNE los reconoce" siendo como éste era el árbitro. Todo el discurso de los voceros de la derecha era de amenaza, de una pertinaz insistencia que el gobierno debería reconocer los resultados, cosa que precisamente había hecho el Gran Polo Patriótico, el Presidente Maduro, incluso firmó el Gobierno y las fuerzas políticas que lo respaldan un Documento emanado tanto del CNE como de Unasur, de respeto y reconocimiento del resultado de las votaciones.

¿A qué se debía ese juego maniqueo de no reconocer los resultados si ganaba el chavismo y que éste si debía reconocer si ganaba la derecha?

Estamos, evidentemente, ante una descomunal conspiración internacional contra Venezuela. Miles de artículos, declaraciones, entrevistas del variopinto mundillo político internacional, de absolutamente todos los poderosos medios de comunicación: prensa escrita, radial, televisiva, por cable, por las llamadas redes sociales. El ataque fue una sinergia mundial, siempre insistiendo en lo del reconocimiento por parte del gobierno del presunto triunfo de la oposición fachio/derechista.

A nadie le llamó la atención aquello, parecía un hábil peine que le estaban montando a la Revolución, en particular al Presidente Nicolás Maduro y a la dirección del PSUV. Ya la derecha, los expresidentes injerencistas y conspiradores que vinieron, los diputados y otras sanguijuelas, el mundo todo. También la respetable Unasur que si era un organismo multilateral respetable, tenían la palabra del Jefe del Estado, de la Revolución Bolivariana que los resultados serían reconocidos.

¿Puede pensarse que la extrema derecha preparó con mucha antelación un gigantesco fraude electoral de las elecciones del 6 de diciembre contra las fuerzas revolucionarias? Pero, ¿cómo realizarían un fraude para que pasara desapercibido?

¿Un sabotaje electrónico por parte de mecanismos del imperio yanqui, del portamuerte que el día de las elecciones estuvo fondeado en la cercanías de las costas venezolanas o desde las bases militares más cercanas a Venezuela, desde Colombia y de las bases militares norteamericanas emplazadas en Aruba y Curazao?

De ese intento hubo un gran ensayo general para cambiar la intención del voto del chavismo durante las elecciones presidenciales del 14 de abril de 2013 y que casi ganan, pero una pequeña mayoría le dio el triunfo a Nicolás Maduro. Claro, en aquella votación influyó mucho la partida física del Comandante Hugo Chávez que deprimió y traumatizó a millones de chavistas que se abstuvieron de votar y cometieron un criticable error.

Analicemos algunas votaciones donde el chavismo siempre ha sido fuerza y poder y repentinamente se produce inexplicablemente un viraje de 180 grados. Por ejemplo en las elecciones presidenciales de abril de 2013 votaron por el Psuv/Maduro y sus fuerzas aliadas 7.587.532, mientras la Mud/Capriles obtuvieron 7.363.264. Hubo una diferencia de 224.268 votos por encima de la derecha y Maduro fue proclamado Presidente. En las elecciones municipales de diciembre de 2013 el Psuv y el GPP obtuvieron 5.111.336, un promedio de 676.239 por encima de la derecha. En las elecciones legislativas el Psuv y sus aliados alcanzaron 5.599.025, y la Mud obtuvo 7.707.422. La diferencia fue de 2.108.397.

Si se aprecia, la diferencia de votación de la Mud entre las presidenciales de 2013 y la de las elecciones legislativas son muy parecidas. 7.363.264 en las presidenciales y 7.707.422 en las legislativas, un aumento de 344.158, un porcentaje muy mínimo relativamente de apenas un 3,5%. Ahora bien en esas elecciones participaron 14.385.349 votantes el 74.17% del total general de inscritos que fue de 19.504.106, pero los votos válidos fueron 13.699.230 y la nada despreciable cifra de 686.119 votos nulos. Hubo una abstención aproximada de 5.118.757. De ese total puede calcularse un mínimo de 2.000.000 de votantes que se abstuvieron eran chavistas; esa abstención, por las causas que fueran y que viene siendo analizada y estudiada, le permitió a la ultra derecha obtener la mayoría parlamentaria.

¿Dónde, se puede decir, entonces que estuvo el fraude que consumó la derecha que aquí señalamos y que le permitió capturar votos que no eran suyos?

¿Fue realmente cierta la votación de la derecha, es decir que repitió y superó levemente su votación de abril de 2013 en un porcentaje mínimo o esa cifra se dio en buena parte porque hubo diferentes tipos de fraude?

Ya hoy se sabe que hubo un conjunto de hechos que tipifican delitos electorales y abiertos elementos de fraude. Señalemos algunos de los hasta ahora detectados: 1. Operación Koala. 2. Compra de votos. 3. Votos de personas muertas. 4. Extrema cantidad de votos nulos.

5. Cambios masivos de residencia. 6. Hacer abiertamente propaganda política en favor de la derecha en las colas de votación.

1. Operación Koala. Grupos de terroristas paramilitares dirigidos por Primero (in) Justicia para, a través de la presión, el amedrentamiento, las amenazas armadas inclusive y presiones de diverso género en las comunidades chavistas, por ejemplo en barrios del 23 de enero, en Los Eucaliptos, El Guarataro, El Calvario, parroquia San Juan, en los lugares cercanos a los centros de votación, en las colas para sufragar actuaban estas bandas. Se dio el caso que a uno de los terroristas que estaba en esas funciones le estalló una granada que tenía escondida en su koala y lo destrozó. Dentro de los restos koala le encontraron altas sumas de dinero y propaganda política a favor de un alto dirigente de PJ, según señaló el propio Presidente Maduro.

¿A cuántas personas amedrentaron estos criminales, los asustaron y no votaron por miedo, incluso pudieron obligar a los más débiles a votar por PJ o VP? ¿Pudo ser esa una razón de las abstención en algunos sectores chavistas?

2. Compra de votos. El imperialismo yanqui a través de sus gestores de la ultra derecha fascista, de la Mud y otros factores que giran en la política opositora, destina enormes sumas de dinero (en dólares o en bolívares) para una práctica desconocida en Venezuela en la V República, algo propio, sobre todo, de AD, la corrupción a través de la compra de votos, el mercenarismo de sectores del lumpen que se venden, de los más desclasados de la sociedad que ven en ese hecho un "negocio", allí entran bachaqueros y otros especímenes carentes de conciencia de clase, de conciencia de Patria, carentes de dignidad, honestidad y decoro.

Tardíamente se han hecho conocer casos donde dirigentes del otrora partido revolucionario Bandera Roja, hoy en la derecha más extrema, conversan sobre el tema, se intercambian los elementos del "negocio". Sin recato, de la forma más inmoral posible, el secretario general de ese grupo habla con un subalterno dándole claras y precisas instrucciones para comprar votos.

Pero ese no fue el único caso hasta ahora conocido. El diálogo entre la Secretaria General de la Gobernación de Amazonas y presuntamente el Gobernador de esa entidad. Ese asqueroso e infame diálogo pone en abierta evidencia la compra de votos, de cuánto se le pagará a los indios por voto, más el aguardiente y el transporte. Igual con los homosexuales a quienes se les da un trato infame y discriminatorio, pero se los utiliza como mercenarios. Su función es "ayudar" a los adultos mayores para que votaran por la opción de la Mud y no la chavista. ¿De cuánto fue el gasto en pago de a los mercenarios?

3. Votos de personas muertas. De la conversación entre los funcionarios de Amazonas se descubre que pusieron a votar personas fallecidas. Este es uno de los hechos más graves y que estremece el mejor sistema de votación del mundo y ponen al desnudo la asquerosa conducta de la mal llamada oposición. ¿Quién desde dentro del CNE permitió que las personas muertas no desincorporados del REP, votaran a través de otras personas que usurparon la personalidad del fallecido y por qué no fueron desincorporadas, porque eso se planificó con bastante antelación.

¿Y cómo hicieron con las huellas de las personas fallecidas que no puede votar? Evidentemente que eso era imposible hacerlo, sólo que la o las personas encargadas del capta huella, en complicidad con toda la maquinaria de fraude no lo hiciera funcionar y pasara por válido el voto del fallecido. Eso pone, evidentemente, en jaque, al CNE. Imaginamos que a estas alturas esos funcionarios de la Gobernación de Amazonas estén detenidos. ¿Pero la Mesa de Votación o el Centro Electoral donde "votaron" los muertos, donde salieron X cantidad de votos nulos y existieron otras irregularidades no va a ser exhaustivamente revisada por el CNE? ¿El CNE no va a hacer una investigación hacia adentro de la propia institución?

4. Extrema cantidad de votos nulos. Señala la profesora y periodista Luisana Colomine analizando este tema: "La sola denuncia, a dos semanas del 6 de diciembre, sobre la excesiva cantidad de votos nulos es otro desacierto del gobierno que después de reconocer la derrota ("un paso adelante, dos pasos atrás", diría Lenin) pone en tela de juicio el sistema electoral "más seguro del mundo".

Tiene razón la profesora Colomine y preguntamos: ¿A quién perjudicó el alto número de votos nulos si no al chavismo? ¿Formó parte la forma de ejercer el voto del plan del fraude concebido por la derecha?

Hay varias manifestaciones del hecho que condujeron al voto nulo. El más relevante, a mi juicio, fue "pincha los ojitos de Chávez". Allí hubo un manejo desacertado de la propaganda de parte de los estrategas de propaganda del Psuv. En primer término "pinchar" es una acción de dañar algo vivo, así que "pincharle los ojitos a Chávez" connota un acto de bajeza, se pudiera pensar que concebido por un enemigo de nuestro proceso infiltrado en los altos cargos de decisión de la política propagandística electoral. ¿Nadie de la dirección del Psuv se dio cuenta de ese exabrupto?

Pero no terminó allí la cosa. Comenzó entre la militancia un proceso de confusión. En VTV aparecía un candidato a diputado totalmente desconocido llamando a votar o pinchar los ojos de Chávez, es decir, aumentaba la confusión en el chavismo y esa confusión se materializó en el altísimo número de votos nulos. Pulsar en los ojos de Chávez era ir directamente a perder el voto porque lo anulaba. ¿Una falla de quién, de los técnicos que organizaron software en el CNE? Ahora tardíamente se investiga en hecho, pero los especialistas del Psuv no percibieron que por allí se podían perder unos cuantos votos?

5. Cambios masivos de residencia. El cambio de residencia de los votantes es un hecho normal en los procesos migratorios dentro de una misma ciudad o de una ciudad a otra, pero en el recién concluido proceso se produjeron cambios masivos desde varios estados, sobre todo de Sucre al Distrito Capital, pero la inmensa mayoría de los cambios se hicieron pero las personas no viven allí sino en sus residencias originales. Particularmente notorio, según nos informan fuentes del Psuv de las parroquias San Juan y 23 de enero, para solo mencionar dos, donde ese fenómeno se produjo para cambiar la correlación de fuerzas en el Circuito 2 que todo indicaba iba a ganar la camarada Zulay Aguirre. En el centro de votación Intendencia hay 40 personas que antes no votaban allí. En el Centro Electoral Luisa Cáceres de Arismendi la derecha creció 57 votos con la emigración. En el 23 de enero ocurrió otro tanto, penetraron, por así decirlo, con sus votantes que no vivían ni viven en la parroquia para cambiar la correlación de votantes en una parroquia secularmente chavista y altamente combativa.

Esta circunstancias y otras similares en otros Circuitos permiten detectar un fraude electoral que debe ser investigado a fondo. Nos parece que no resulta complicado saber cuántas personas se cambiaron de parroquia o de algunos estados y precisar si viven en la dirección que dieron. Si diez mil o más personas que cambiaron de residencia no viven en la dirección que aparece sino en su dirección original habría que solicitar la anulación de esos votos.

6. Hacer abiertamente propaganda política en favor de la derecha en las colas de votación.

La derecha, sin el menor recato, de la manera más desfachatada e impúdica hizo campaña por la Mud. Jóvenes con panfletos pegados a la espalda llamando a votar por la derecha fueron vistas y fotografiadas. Pero no era la única forma de hacer campaña. Reparto clandestino de panfletos electorales, los activistas de la Operación Koala repartieron la propaganda del dirigente de primero (in) justicia Tomás Guanipa.

Estas son algunas denuncias –no todas pues seguimos investigando– sobre el fraude que sí cometió la derecha antes y durante el proceso electoral parlamentario del pasado 6 de diciembre. Tanto el Gobierno, el Psuv, el Polo Patriótico, la Fiscalía General de la República y el mismo CNE, deben investigar. Miles de miles, por no decir millones, de venezolanos, chavistas y bolivarianos, no se tragan esa píldora de ese amplio triunfo de la derecha. Ciertamente que hubo abstención chavista, voto castigo si se quiere llamar así utilizando el argot del marketing capitalista, por causa de la guerra económica, de los errores que pudo cometer el gobierno, por los elementos de corrupción existentes entre funcionarios corrompidos, la burocracia.

Si la derecha estaba tan segura de su triunfo ¿para qué poner a votar muertos, aterrorizar a votantes para obligarlos a abstenerse o a votar por la derecha, por qué hacer que los adultos mayores votaran de la manera incorrecta inducidos por mercenarios, para qué comprar votos? (21/12/15)

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