El ciudadano vuelve a pagar: el Banco de España da un golpe al ahorro para salvar a la banca

Los españoles se han quedado sin opciones para ahorrar sin riesgo, tras el último golpe del Banco de España, que ha limitado las rentabilidades de los depósitos para evitar más sustos en la banca. Después de que los ciudadanos hayan pagado el rescate de las entidades quebradas de su bolsillo, con el argumento de mejorar la solvencia del conjunto del sistema, este mismo razonamiento se aplica ahora para arrebatarles lo único bueno que les estaba dando la banca: unos tipos de interés altos. Con una inflación por encima del 2% y unas comisiones que no paran de crecer, a las familias les va a costar dinero tener sus ahorros en el banco. Y la deuda como alternativa de inversión ya no es una apuesta ni tan segura, ni rentable.

Las asociaciones de consumidores critican la directriz del Banco de España es por el impacto que va a tener en las familias. "Es una medida anticompetencia", asegura José Ignacio Conde-Ruiz, subdirector de Fedea (Fundación de Estudios de Economía Aplicada). "Es un golpe bajo, una vez más, al ahorrador", denuncia Ileana Izverniceanu, portavoz de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios). 
Izverniceanu explica que entienden la necesidad de establecer cierta lógica y regulación en el sistema, pero no así, no que se meta un tajo de un día para otro en los intereses que obtienen las familias. Se quedan "sin productos similares donde meter su dinero", dice. "El consumidor se siente desamparado. Si bajan así las remuneraciones, ¿qué nos queda, meterlo bajo el colchón?", pregunta.
Los ahorradores españoles se habían refugiado en los últimos meses en los depósitos bancarios porque con escándalos como los de las participaciones preferentes ha crecido la desconfianza hacia muchos de los productos financieros. “Los españoles buscan seguridad por encima de la rentabilidad”, destacan en la OCU. Además, los expertos explican que todavía no hay cultura financiera suficiente y que a los clientes les cuesta entender otro tipo de productos, incluida la deuda pública.
La postura de ADICAE (Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y seguros) es muy similar: “La medida es injusta, solo beneficia al sector financiero y penaliza por una doble vía a los usuarios. Por un lado, elimina la competencia mediante la intervención de los precios de un producto y, por otro, los niveles de remuneración son inferiores a la inflación, por lo que los clientes pierden dinero”, señala Fernando Herrero, secretario general de la asociación.
Lo que hace el Banco de España ahora es “trasladar el riesgo a los consumidores, porque el resto de productos para conseguir rentabilidad por los ahorros no están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos”, añade Herrero. Y destaca que “es una intervención sesgada, porque solo se aplica a los productos de pasivo y no se lleva a cabo, por ejemplo, sobre las comisiones bancarias o los intereses de demora”.
Según denuncia ADICAE, las comisiones no han parado de subir en los últimos años y las expectativas es que continúen al alza y con aumentos superiores a la inflación, pese a que no se aprecia una mejora en los servicios. En 2012 las comisiones aumentaron un 40%, según los datos del Banco de España, con lo que España se sitúa a la cabeza de Europa en este aspecto. Las entidades pueden fijar libremente las comisiones y desde 2011 no es necesario que se lo comuniquen al regulador.
Además, todo esto llega en un momento delicado para la economía y las familias. Los últimos datos del Banco de España ponen de relieve la caída de los depósitos, que al cierre de 2011 ascendían a 1,58 billones de euros, mientras que al cierre de 2012 habían bajado hasta los 1,45 billones. Y eso a pesar de que los bancos españoles habían puesto, en cierta medida, freno a la fuga de depósitos precisamente ofreciendo altas remuneraciones. Esto es algo que se notó en septiembre, cuando el fin de la prohibición de los extratipos se tradujo en una subida de los depósitos tras cinco meses a la baja.
La medida favorece a los bancos claramente, pues elimina la presión de tener que ofrecer elevadas rentabilidades, con el impacto que eso tiene en sus cuentas. Es más, algunas fuentes comentan la posibilidad de que hayan sido los propios bancos los que hayan buscado la medida. Aunque desde varias entidades explican que regular la guerra del pasivo es muy difícil y que existe cierta desconfianza de que algún banco no vuelva a romper el mercado –como ya ha sucedido en el pasado- ofreciendo tipos altos si se puede permitir elevar la ratio de capital y los demás tengan que seguirlo para evitar descolgarse.
Letras,  ¿alternativa de inversión segura?
"Hasta ahora no estábamos recomendando invertir en letras del Tesoro", señalan desde la OCU, "porque daban menor rentabilidad". "Ahora vuelven a ser interesantes, dentro de las opciones que hay. Si se quiere seguridad no hay nada más", destaca.
Sin embargo, las letras apenas cubren la subida de los precios. En la última subasta de papel a 12 meses el emisor español lo colocó con un interés marginal del 2,65% y en la de letras a 18 meses se vendieron con una rentabilidad del 2,88%.Hasta esta misma semana no eran una alternativa a los depósitos, que ofrecían tipos del 4%. Pero con la nueva directriz, los depósitos a un año no van a poder superar el 1,75% -cien puntos básicos por encima del precio oficial del dinero a doce meses y 200 puntos para dos años, de acuerdo con la recomendación-.
Por otra parte, hay que recordar que las letras tampoco son seguras al 100%,sobre todo con la aplicación de la nueva cláusula de acción colectiva (CAC), un instrumento que permite al Tesoro aplicar quitas o llevar a cabo una reestructuración de la deuda sin necesidad de que haya unanimidad entre los tenedores de los bonos.
Es decir, la deuda pública es una opción segura solo si el cliente confía plenamente en la solvencia del Estado español. Esta cláusula se aplica a los títulos emitidos a partir del 1 de enero de 2013 y a los que tengan una vida residual superior al año, es una de las principales novedades en los mercados de deuda este ejercicio y constituye un cambio en las condiciones que regulan la relación entre en Estado y los inversores.
No hay muchas más alternativas. La directriz del Banco de España afecta también a las cuentas remuneradas y a los pagarés bancarios –que durante la etapa de la ministra Elena Salgado sirvieron a las entidades para burlar la limitación a los extratipos-. Algunos expertos aconsejan, como opción para el ahorrador los PIAS(Planes Individuales de Ahorro Sistemático), un producto financiero que –a diferencia de los planes de pensiones- permite rescatar el ahorro en cualquier momento, con penalización fiscal si se recupera antes de 10 años.
El resto de opciones conlleva un riesgo. Las gestoras de fondos han celebrado la medida, ya que desde el sector se creía que las altas rentabilidades de los depósitos distorsionaban el mercado y con la nueva medida del Banco de España, que en teoría es orientativa, los fondos de inversión se posicionan como alternativa, al igual que la renta variable o la deuda corporativa.
elConfidencial.com

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