Las indemnizaciones millonarias que se embolsaron los gestores de las cajas en quiebra

Tres consejeros de Novagalicia explicaron ante la Justicia por qué aprobaron cuantías astronómicas para quienes llevaron a la deriva a las cajas gallegas. Pueden no ser los únicos, ya que hay orden de investigar si otros «pagadores» incurrieron en delito

Los últimos días del pasado mes de mayo comparecieron ante la Justicia tres vocales del consejo de administración de Novacaixagalicia -las antiguas cajas gallegas Caixa Galicia y Caixanova, que se fusionaron en la corporación que ha derivado, al final, en Novagalicia Banco- para explicar su versión de por qué se habían aprobado indemnizaciones millonarias a exdirectivos de la entidad financiera que resultó quebrada y cuando ésta se convirtió en un banco. La Fiscalía Anticorrupción se encuentra investigando posibles indicios de delito detrás de los 18,6 millones de euros que se llevó José Luis Pego, junto a los que percibió el resto del plantel de los llamados «cinco magníficos» de las cajas gallegas, los 16,5 millones del exdirector general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, los 14,1 millones de Óscar Rodríguez Estrada, los 8,8 millones de euros de Gregorio Gorriarán y los 5,3 millones de Javier García de Paredes, el único de los citados que renunció a una parte sustancial de la cuantía que se le asignó.

La denuncia que inició el procedimiento judicial fue interpuesta por el sindicato nacionalista gallego CIG contra el cobro de las jugosas cifras consignadas para los exdirigentes de las cajas gallegas y ha motivado que se pongan sobre la mesa de los togados las actas de los consejos celebrados el 1 de diciembre de 2010 y el 25 de agosto de 2011. Es histórico que los responsables de bancos que aprueban (o se niegan) dar esos «pensionazos y prejubilaciones» a otros directivos de las cajas presten declaración ante la Fiscalía Especial contra la Corrupción. Y el caso puede acabar en una acusación formal. Pero no es menos excepcional y clamoroso que esas «partidas» milmillonarias se destinen a los gestores de una situación que ha acabado con miles de ahorradores y ciudadanos de a pie contra las cuerdas por su inversión en las infructuosas participaciones preferentes.
Frente a la casa del mayor de esos jerifaltes, José Luis Pego, todavía se arremolina diariamente una nube de gallegos que reclaman todos los activos que invirtieron en las frustradas participaciones de la entidad financiera. Lanzan huevos contra las ventanas, cuelgan sus pancartas incendiarias y protestan a voz en grito contra una situación que no entienden y ante la que se sienten «huérfanos» y «olvidados» de las manos de la Administración.

Este caso del que sí se ocupa la Justicia ha sido el más polémico porque además las indemnizaciones y las prejubilaciones como la del propio Pego se otorgaron justo cuando la caja fue nacionalizada por el FROB. Desde la CIG añaden que el problema es aún mayor pues estos exdirectivos podrían cobrar otros 33 millones de euros en total en el momento en que se jubilen, por lo que en el procedimiento en curso demandan también que se paralicen estos cobros.

130 millones entre 25 directivos

En pleno torbellino de preferentes, desahucios bancarios, personas que no pueden encarar las hipotecas de sus casas, los directivos y exdirectivos de las entidades financieras han endilgado a sus cuentas cantidades astronómicas al abandonar sus quehaceres. Hasta 130 millones de euros se han llevado solo entre 25 directivos de cajas españolas en crisis cuando se fueron de los consejos de dirección.

Por ello, el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, puso cartas sobre el asunto y dio recientemente instrucciones expresas a la Fiscalía Anticorrupción para que se persigan los posibles visos de criminalidad en las que se haya podido incurrir en la remuneración de esos ex altos cargos y se siente en el banquillo a quien sea objeto de esos indicios de sospecha, aunque siendo consciente de que en muchos casos se hizo de forma reglamentada y con la aprobación de un órgano que podía hacerlo.

Éste es el listado de algunas de esas indemnizaciones infladas que indignan a la mayoría, sobre todo cuando el ahorro se ha perdido entre los rincones de cajas de ahorros que eran fiables y sólidas en apariencia y que desembocaron en fracaso:
1-. Junto a los exdirectivos de las cajas gallegas, una situación que ha acabado también en los tribunales y que provocó un enorme revuelo fue la de la intervenida Caja de Ahorros del Mediterráneo,recapitalizada en parte por el Banco de España. El exdirector general de la CAM, Roberto López Abad, fue indemnizado con 5,8 millones de euros, mientras que sus coetáneos en la gestión de la banca, Joaquín Meseguer, Vicente Soriano, Gabriel Sagristá y Agustín Llorca, aumentaron en 2 millones de euros sus honorarios en concepto de compensación por los servicios prestados.
2-. También Ricard Pagés logró 11 millones de euros por su etapa al frente de Caixa Penedés.
3-. El Banco de Valencia dio a Domingo Parra unos 7,5 millones de euros por el mismo concepto.
4-. Manuel Escribano, de la Caja Segovia que luego se integró en el maremagno de entidades que formaron Bankia, engrosó a su patrimonio unos 6 millones de euros.
3-. En Cajasur, su expresidente Miguel Castillejo, hizo lo propio con 4,3 millones de euros al retirarse de su puesto.

Fuente:  - ABC.es

Para entender el capitalismo. Algunos conceptos previos"
Marta Harnecker - 05-06-2012

No hay comentarios

DEJA UN COMENTARIO