Latinoamérica se salva de la crisis europea

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Latinoamérica quedará a salvo de la crisis económica en la Unión Europea. Aunque la UE es su segundo socio comercial más importante y el debilitamiento del euro podría disminuir las compras en la región, la fortaleza económica de estos países los convierten en áreas atractivas para la inversión extranjera; a ello se une la creciente diversificación de sus mercados, principalmente hacia Asia. De ahí que el Banco Interamericano de Desarrollo prevea que las economías de América Latina y el Caribe( ALC) crezcan esta año un promedio del 4,5%, el doble de la tasa pronosticada para Estados Unidos y cuatro veces más que la eurozona.

Aunque América del Sur recibe de Europa casi la mitad de todas sus inversiones y envía al viejo continente casi el 20% del total de sus exportaciones, según la ONU, muchos ven en la crisis europea una oportunidad. La región afronta el futuro con optimismo, convencida de que las economías emergentes serán el salvavidas de los países más desarrollados, y los analistas advierten de que el principal riesgo podría ser un crecimiento excesivamente rápido que causara el sobrecalentamiento de economías como la brasileña. Según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), dependiente de la ONU, los flujos de inversión extranjera directa crecerán entre un 40 y un 50% en 2010 tras la caída del 42% el año pasado por la crisis internacional, llegando a los niveles de 2007 con ingresos de más de 100.000 millones de dólares.

Además, la región logró en 2009 revertir la balanza comercial con la UE al registrar un superávit de 10.500 millones de dólares gracias al alza en la facturación de materias primas, según la agencia europea de estadísticas Eurostat. Brasil fue el principal destino de las exportaciones del bloque europeo con un 33%, seguido de México (24%), tendencia que se mantuvo en las importaciones con un 34% y un 13%, respectivamente.

El papel de China en la economía latinoamericana gana protagonismo a pasos agigantados y sus inversiones en la región suponen el 30% de las que hace en el exterior. Las exportaciones de ALC cayeron en los dos últimos años un 28% hacia Estados Unidos y un 26% a Europa, pero aumentaron un 5% al país asiático, según datos de la CEPAL. Del total de las ventas latinoamericanas al exterior en 2009, las destinadas a EE.UU representaron el 39,7%, el 12,8% las dirigidas a Europa y el 6,8% las que fueron a China, frente al 1,1% que suponían en 2000. En cuanto a las importaciones en el mismo periodo, el 29,2% procedían de Estados Unidos, el 13,8% de Europa y el 11,7% de China.

ALC se ha convertido en una fuente de ingresos para las empresas extranjeras, especialmente los bancos, y el sector español sabe mucho de eso: el Santander prevé ganar más en Brasil que en España este año. El presidente de Consultores Internacionales SC (CISC), Julio Millán, explica a El Confidencial que gracias a la solidez de las economías emergentes, las compañías foráneas “han estado haciendo remesas multimillonarias”. Sólo en México, señala, se registraron en 2009 salidas de 22.000 millones de dólares hacia las casas matrices europeas, lo que “ha ayudado muchísimo a sus tesorerías”. Para Millán, los países latinoamericanos suponen una oportunidad para la inversión porque “han hecho bien su trabajo financiero, sin déficits fiscales altos y sin desbalances macroeconómicos; las economías están sanas”. En su opinión, una gran oportunidad para los inversores son los proyectos de cinco a diez años en economías emergentes, no sólo de Latinoamérica, sino otras como Vietnam, Malasia, Singapur o Sudáfrica.

La crisis de empleo en la eurozona sí podría afectar a los flujos migratorios desde latinoamérica, señala el experto, aunque por el momento no se ha detectado una disminución importante de la movilidad laboral y las remesas que los inmigrantes latinos envían a sus países de origen sólo han disminuido un 12%, incluyendo las provenientes de Estados Unidos.

Millán está convencido de que, por tener sanas sus finanzas públicas y por su buena capacidad para exportar commodities, las economías hoy llamadas emergentes tendrán los próximos 25 años “un papel mucho más fuerte y más equilibrante que las economías locomotoras” en el panorama mundial, aunque “carezcan de voz de política económica suficiente al no estar en el G-20 ni en las sesiones del Fondo Monetario Internacional (FMI)”.

Para el coordinador de Investigaciones de la CEPAL, Juan Carlos Moreno, las previsiones de crecimiento para ALC en 2010 demuestran que la repercusión de la crisis europea no será alta, si bien pueda afectar a algunos sectores. “Los canales que se crearon nos han aislado bien”, refiere a este medio, aunque apunta como posible problema la volatilidad del capital en las inversiones extranjeras de corto plazo que proliferan en la región y que podrían abaratar el dólar y perjudicar la competitividad; por ello, países como Brasil están poniendo límites a estas inversiones.

Las crisis estadounidenses y europeas deben llevar a América Latina a “ponderar qué tipo de capital extranjero quieren; si de corto o de largo plazo”. Desde su punto de vista, se debe apostar por las inversiones de largo plazo orientadas a sectores que aumenten la productividad de los bienes comerciales, y las economías medianas necesitan “repensar su estrategia de desarrollo para tratar de apoyarse más en el mercado interno sin descuidar las exportaciones”.

Moreno, al igual que Millán, destaca la necesidad de fomentar las inversiones en I+D+I. Según la CEPAL, sólo el 8% de la inversión externa en ALC se destina a industrias de alta tecnología como el sector aeronáutica, mientras que el 16% va a tecnología media –plantas automotrices, principalmente- y el 76% se centra en la fabricación de productos básicos. Esta situación contrasta con el capital extranjero destinado a tecnología de vanguardia en China o la India; Latinoamérica, coinciden los expertos, deben apostar más por sectores que aporten valor agregado. Los mayores inversionistas en ALC en 2009 fueron Estados Unidos, con un 37% de participación, España (9%) y Canadá (7%), con Brasil, Chile y Perú como destinos favoritos.

Lo que sí se resentirá será la ayuda oficial al desarrollo; en la cumbre UE-ALC celebrada en mayo en Madrid, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero anunció un recorte de 600 millones de euros entre 2010 y 2011 y sólo se aprobaron cinco millones de euros para el Mercosur y 3.000 para Latinoamérica.

Para el hombre más rico del mundo según Forbes, Carlos Slim, la debacle económica europea significa una oportunidad para que las empresas latinas se expandan: “Todas las empresas latinoamericanas, los gobiernos y los bancos son saludables y fuertes. Creo que es la oportunidad para crecer”, declaró en un foro organizado por Itau Securities en Nueva York. El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, asegura que América Latina es “una de las regiones del mundo que está en mejores condiciones para enfrentar la crisis económica internacional”. El futuro económico mundial tendrá sabor latino.

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